Dendrobates azureus Hoogmoed, 1969
Artículo de Mario González Quevedo. "M.G.Q. AZUREUS" Criador.

mgonzalq@yahoo.es

La Dendrobates azureus vive en el sur de Surinam, en la sabana de Sipaliwini y puede también ser vista a lo largo de
las fronteras del país vecino, Brasil, a altitudes comprendidas entre los 300 y 400 metros sobre el nivel del mar.
Viven en los remanentes de bosque tropical que se reducen a varias "islas" en la cara de una montaña, aislándolos
del resto de la Surinam. Al igual que sucede con otras especies de ranas flecha, su distribución geográfica es muy
reducida lo que hace que estas especies sean muy vulnerables a cualquier impacto ambiental.
Afortunadamente, estos dos países prohiben la exportación de esta especie, por lo que todos los ejemplares que se
comercializan son criados en cautividad. Los colores de estas ranas varían de azul ligero a azulado-púrpura oscuro
con machas negras de distintos tamaños, que dan a cada individuo un dibujo diferente. Se ha especulado que estas
ranas se hibridan en la naturaleza con Dendrobates tinctorius (Schneider, 1799) que se puede también
encontrar en el mismo rango geográfico.
La talla oscila entre 40-50 mm de longitud, por lo que es considerada como una de las Dendrobates grandes.
MANTENIMIENTO
El tipo de terrario que necesitaremos es de tipo bosque tropical, por lo que es importante que este abundantemente
plantado y que ofrezca suficientes escondites húmedos y oscuros para que las ranas puedan refugiarse.
Un substrato que retenga la humedad, musgo, trozos de corteza de alcornoque y unas cuantas hojas nos
servirán para decorar el suelo.
No hay que olvidar tener siempre un pequeño recipiente poco profundo con agua para nuestras ranas, pues en
su hábitat se encuentran próximas a pequeños charcos de agua.
También podemos añadir otros accesorios, aunque no son imprescindibles, como cascadas o humidificadores
con lo que conseguiremos unos efectos estéticos sorprendentes.


El tamaño del terrario va a depender del número de
ejemplares, los valores
apropiados para una pareja
viene a ser 80 litros (40 x 40 x 50 cm).

Hay criadores que mantienen parejas en terrarios
algo más pequeños pero dada la gran actividad y
tamaño de estas ranas los 80 litros son ya un mínimo.
Hay que tener en cuenta, a la hora de diseñar el
terrario, que D. azureus es de hábitos terrestres, por lo
que es preferible que sean largos a que sean altos.
La iluminación debe ser de poca intensidad ya que a
pesar de ser diurnas viven en zonas muy sombreadas.
Lo mejor son los fluorescentes, que funcionen durante
unas 12 horas al día. (18w para 80 litros).


Como plantas podemos utilizar aquellas que requieran
mucha humedad y no posean espinas o similares
que puedan dañar a los animales.
Algunas recomendables son Cryptanthus, Guzmania, Vriesea,
Pothos, Scindapsus,... así como algunas orquídeas para
dar un efecto más llamativo como por ejemplo
Notylia barkeri, Maxillaria uncata, Masdevallia lata.

La temperatura del terrario debe oscilar entre los 22 - 27° C
con un descenso nocturno de unos 2° C.
Si bien es cierto que son animales robustos y aguantan
temperaturas más extremas, no es conveniente
que la temperatura sobrepase los valores antes mencionado.
La humedad relativa debe estar entre el 80-100%.

 

ALIMENTACIÓN  

La alimentación es un punto muy importante si queremos tener éxito en la cría de nuestras ranas.
La mayoría de la gente que no tienen experiencia con el tipo de alimentación micro piensa
que es complicada y costosa. Sin embargo, en mi opinión, es bastante sencilla pues nos permite
criarla a nosotros mismos y no depender de ningún proveedor que nos deje sin alimento
cuando más lo necesitamos.
Entre los alimentos más fáciles de criar están la Drosophila sp., grillos,
cochinillas de la humedad, tenebrios, gusanos de seda, polilla de la harina y colémbolos.
Además en primavera, verano y otoño podemos ampliar la dieta con pulgones,
que se encuentra en abundancia en los rosales, y pequeños artrópodos que podemos
recolectar de arboles (como el Ciprés) colocando un pequeño barreño debajo de una rama y
sacudiendo esta para que caigan un sin fin de animalitos.
Procuraremos que las ranas tengan alimentación siempre en el terrario y espolvorear la comida
con complementos multivitamínicos periódicamente.

REPRODUCCIÓN

 Considerada por la literatura como una especie poco recomendable para el principiante, debido quizás a un aspecto
más bien del tipo económico que práctico ya que está considerada entre los aficionados
de un nivel fácil / medio.

  Para conseguir criar nuestras ranas primero debemos conseguir una pareja, puede no resultar fácil pues la mayoría
de los ejemplares que se venden son jóvenes y no sabremos el sexo con total seguridad hasta aproximadamente
7-9 meses.


La tabla muestra los tanto por ciento de conseguir un pareja de un número dado de animales.
Numero de ranas % de conseguir 1 pareja
1 0
2 50
3 75
4 88
5 94
6 97

  
Podemos distinguir los sexos porque los machos son algo más pequeños y
delgados que las hembras y porque estos presentan unos discos digitales más
desarrollados.
Con la edad de 14-18 meses alcanzan la madurez sexual. D. azureus no es
en absoluto tímida y no nos será difícil observarlas durante el cortejo.
El macho canta con un leve sonido que recuerda al zumbido que realizan
las alas de una abeja.
Generalmente canta desde el escondite, siendo correspondido por la hembra
que se acerca a él y le acaricia con sus patas delanteras.
Este comportamiento se acentúa en gran medida cuando la hembra está lista
para poner los huevos, entonces persigue insistentemente al macho por todo
el terrario hasta que encuentran un lugar oscuro y húmedo apropiado para la puesta.

Podemos utilizar distintos objetos para crear las cuevas para la puesta, personalmente utilizo vasos de barro
en posición horizontal convenientemente camuflado en la vegetación del suelo del terrario.
La puesta consta normalmente de 4-5 huevos envueltos en una masa gelatinosa pero pueden llegar a hasta 13-14,
que ponen una, dos y hasta 3 veces al mes durante la época de reproducción.

  
Una vez que nuestras ranas han realizado la puesta, podemos sacar la puesta o bien dejarla para que la cuiden las
propias ranas.
La mayoría de los criadores procede a sacarla e incubarla aparte, ya las ranas no suele cuidar de las puestas.
Sin embargo, no estará de más probar si nuestras ranas cuidan de las puestas pues he comprobado que las puestas
que son cuidadas por los progenitores suelen ser más exitosas. Si decidimos sacar la puesta, esperaremos al día
siguiente para retirarla del terrario y así asegurarnos de que el macho a depositado el esperma.
La colocaremos en un sitio húmedo y oscuro con una temperatura igual a la del terrario. A los 3-4 días
de incubación, si vemos que los huevos adquieren un color blanquecino, se hinchan y deforman quiere decir que
no son viables y habrá que quitarlos para que el hongo que esté saliendo en el huevo no contagie a los demás.
Para esto podemos ayudarnos de una hoja de afeitar limpia. Los huevos sanos tienen un color negro y son redondos.
A los 7-8 días ya se aprecia las primeras formaciones del futuro renacuajo que estará listo para salir del huevo
aproximadamente a los 20 días.   Una vez fuera del huevo los colocaremos en pequeños recipientes individuales
con 2 - 3 cm de profundidad, procurando que la temperatura del agua esté entre
22 - 24° C. Los primeros 7-8 días los pasan inmóviles consumiendo los restos
de vitelo, durante este periodo no será necesario alimentarles.
Cuando empiecen a nadar, los alimentaremos diariamente con espirulina,
chlorella, comida para peces, larvas de mosquito, ...
Es necesario cambiar el agua diariamente utilizando agua sin cloro.
También se pueden mantener varios renacuajos juntos si disponemos de un
acuario, con lo que nos ahorraremos trabajo, pero es necesario añadir abundante vegetación para que puedan
esconderse unos de otros y así evitar el canibalismo. Algunos criadores afirman que los renacuajos que se
desarrollan de esta manera dan como resultado ranas más grandes.

Tendrán que pasar unos 90 días, depende de la temperatura, para que nuestros renacuajos se
conviertan en pequeñas ranitas de aproximadamente 16 mm.
Cuando veamos que los renacuajos tienen las patas delanteras hay que proporcionarles
lugares para abandonar el agua.
Para ello podemos disminuir la profundidad del agua y colocar varios trozos de tela limpia
a modo de isla. Durante el tiempo que está reabsorbiendo la cola es posible que no necesite
alimentarse, aunque no está de más que tenga siempre alimento a su alcance.

El periodo de renacuajo es el más problemático pues se presentan frecuentemente algunos
problemas como el fémur corto , cuando no desarrolla toda su longitud; -y el SLS (spingy leg
syndrome), cuando las patas delanteras no salen o bien salen pero muy delgadas y
sin utilidad. No se conocen con exactitud las causas pero si queremos evitar que nos pasen
no descuidaremos:


La alimentación tanto de los padres como de los renacuajos, cambios bruscos de temperatura,
temperaturas demasiado altas o demasiado bajas en el agua de los renacuajos, cruzar animales emparentados.

  Los cuidados de las jóvenes ranitas es similar al de los adultos, pero con algo más de humedad
y proporcionando alimentación pequeña (drosophila melanogaster,
grillos recién nacidos, colémbolos ) en abundancia.
Es mejor mantenerlos los primeros meses en terrarios pequeños
para que no tengan dificultad a la hora de encontrar alimento,
hasta que alcancen cierta talla y puedan pasarse a un terrario
de mayor tamaño.

 

Fotografías del autor.

Como podrás observar rara es la vez que, dos dendrobates tienen la misma disposición y forma de manchas.

alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Inmobiliaria y Dominios
Consigue una página web gratis o un
alojamiento web profesional con Galeón